Me pregunto a veces qué sería de mi vida sin mis experiencias y sin mis vivencias personales…esas que nos hace únicos y que a veces hace que nadie pueda comprender cómo nos afectan las cosas.

Sólo yo sé cómo me afectan, cómo me hacen sentir, nadie mejor que yo se conoce y se quiere como debe.

Algunas veces cometemos el error de pedir que nos quieran o nos cuiden de tal manera, o esperamos esto o lo otro de alguien, olvidando que eso que pides sólo tu puedes dártelo, otra cosa es que la otra persona lo complemente.

Con el timón de mi vida y mi fuerza, mi resiliencia y mi cariño hacia mí, estoy preparada para todo lo que queda por venir, por vivir, por sentir, por disfrutar…y yo quiero preguntarte…

¿Tú lo estás?

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